Tu propio /
Camino

Sudor y lágrimas. Fe, convicción, esfuerzo.

Vas andando un camino el cual, al parecer, nadie ha andado. Abres brecha, te abres paso. Llevas tu historia, el amor a tu familia, a tus raíces, en tu corazón encendido.

Proceso
ancestral /

Selección de Agave

En Camino Dos, la selección de agaves es un proceso único y cuidadosamente supervisado por nuestro maestro mezcalero. Él mismo elige, de la región, aquellos agaves que se encuentran en su punto óptimo de maduración, garantizando así un mezcal con un equilibrio excepcional entre sabor y grado alcohólico. 

Este procedimiento es totalmente empírico y se sustente en la experiencia heredada y en el contacto diario con los agaves, lo que permite obtener un producto de más alta calidad

Este procedimiento es totalmente empírico y se sustenta en la experiencia heredada y en el contacto diario con los agaves, lo que permite obtener un producto de la más alta calidad.

Cocción

Don Anastasio ha preservado, durante años y siguiendo la tradición de sus antecesores, un único método de cocción que ha perfeccionado hasta alcanzar un nivel de maestría. Mezcal Camino Dos se cuece en un horno cónico de piedra volcánica a nivel de piso, donde el calor se distribuye de manera uniforme gracias a las propiedades de la piedra.

La madera utilizada, principalmente mezquite o encino, aporta un característico tono ahumado, enriquecido por el tizne natural del agave. El proceso de cocción puede prolongarse hasta seis días, dependiendo de las condiciones climáticas. El tiempo exacto lo determina el propio maestro, basándose en su experiencia única e irrepetible, adquirida a lo largo de años y en íntimo conocimiento de los cambios climáticos de la región.

Dentro del horno, las hojas de palma y el bagazo ayudan a distribuir tanto el calor como la humedad, asegurando una cocción uniforme que potencia los aromas y sabores del mezcal.

Don Anastasio ha preservado, durante años y siguiendo la tradición de sus antecesores, un único método de cocción que ha perfeccionado hasta alcanzar un nivel de maestría. Mezcal Camino Dos se cuece en un horno cónico de piedra volcánica a nivel de piso, donde el calor se distribuye de manera uniforme gracias a las propiedades de la piedra.

La madera utilizada, principalmente mezquite o encino, aporta un característico tono ahumado, enriquecido por el tizne natural del agave. El proceso de cocción puede prolongarse hasta seis días, dependiendo de las condiciones climáticas. El tiempo exacto lo determina el propio maestro, basándose en su experiencia única e irrepetible, adquirida a lo largo de años y en íntimo conocimiento de los cambios climáticos de la región.

Dentro del horno, las hojas de palma y el bagazo ayudan a distribuir tanto el calor como la humedad, asegurando una cocción uniforme que potencia los aromas y sabores del mezcal.

Molienda

La molienda del agave cocido se realiza de manera totalmente artesanal, utilizando un mazo elaborado con madera de sabino. Este método permite obtener una molienda homogénea gracias al constante contacto del maestro mezcalero y sus ayudantes con el proceso.

La técnica consiste en golpear directamente el mazo contra la piedra del molino durante el tiempo necesario, hasta alcanzar la textura ideal que asegure una fermentación óptima y el desarrollo pleno de los sabores del mezcal.

La molienda artesanal con mazo preserva mejor los sabores y aromas naturales del agave, liberando los azúcares contenidos en el corazón cocido y manteniendo los tonos característicos adquiridos de la tierra y el entorno de la región donde se cultiva. Este paso es crucial, pues determina en gran medida la complejidad y autenticidad del perfil final del mezcal.

Fermentación

En Mezcal Camino Dos, la fermentación se realiza exclusivamente en tinas de madera de sabino, elaboradas con madera proveniente de la propia región de los Valles Centrales de Oaxaca. Este material aporta sutiles tonos minerales y amaderados que distinguen el perfil aromático y gustativo del mezcal.

Don Anastasio, con una técnica perfeccionada a lo largo de años de experiencia y tradición, determina con precisión excepcional el tiempo necesario para lograr una fermentación óptima. No existe un periodo exacto, ya que este depende del porcentaje de azúcares presentes en cada cultivo, de las condiciones climáticas durante el proceso y de la cantidad de agua utilizada.

Para este proceso se emplea agua de manantial extraída de la misma región, lo que contribuye a mantener la autenticidad y el carácter único de Camino Dos. La fermentación puede durar entre dos y cinco días, en función de los factores mencionados, siempre bajo la supervisión y el criterio del maestro mezcalero. Estos compuestos resultantes de la fermentación son los que otorgan al mezcal sus notas afrutadas, ahumadas, herbales y otros matices característicos que reflejan la esencia de la región.

Destilación

Cada botella de Mezcal Camino Dos pasa por un proceso de doble destilación en alambique de cobre. Este método no solo refina y depura el mezcal, sino que también aporta sutiles notas minerales y metálicas propias del cobre, contribuyendo a su carácter único. La doble destilación permite al maestro mezcalero equilibrar el producto para alcanzar un balance excepcional entre los tonos naturales del agave y el porcentaje óptimo de alcohol.

Gracias a su conocimiento y experiencia, Don Anastasio domina el arte de manejar “puntas” y “colas” en la destilación, logrando una combinación exclusiva que realza los tonos del agave influenciados por la región en la que se cultiva, los matices amaderados obtenidos en la fermentación, las notas ahumadas derivadas de la cocción y los acentos minerales aportados por el cobre. Solo un maestro con un profundo conocimiento y una técnica perfeccionada puede preservar y armonizar todos estos elementos en el momento de destilar, dando como resultado un mezcal auténtico y de calidad excepcional.

Gracias a su conocimiento y experiencia, Don Anastasio domina el arte de manejar “puntas” y “colas” en la destilación, logrando una combinación exclusiva que realza los tonos del agave influenciados por la región en la que se cultiva, los matices amaderados obtenidos en la fermentación, las notas ahumadas derivadas de la cocción y los acentos minerales aportados por el cobre. Solo un maestro con un profundo conocimiento y una técnica perfeccionada puede preservar y armonizar todos estos elementos en el momento de destilar, dando como resultado un mezcal auténtico y de calidad excepcional.